Equipos de prensa de televisión y de redes sociales fueron atacados ayer con palos, con fuegos de artificio y amenazados por avasalladores de tierras en la región de Montero, departamento de Santa Cruz, antes de una operación policial que recuperó un predio rural tomado el sábado 27 de septiembre.
Estamos escapando de una turba, relató la periodista de la
red privada Unitel, Silvana Assaff, mientras realizaba un reporte informativo a
bordo de una camioneta de la comisión del gobernador Fernando Camacho que
abandonó el lugar tras un ataque de encapuchados.
En el intento de huir de los atacantes que lanzaban palos y
piedras, y detonaban fuegos de artificio, la periodista cayó dos veces y sufrió
lesiones en una pierna, según relató a la Unidad de Monitoreo de los periódicos
representados por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP).
Los objetos lanzados por los agresores también provocaron un
hematoma en las extremidades inferiores, según testimonio de Assaff.
Anoche, el camarógrafo que acompañaba a la periodista
presentaba molestias auditivas como efecto de la pirotecnia empleada por los
avasalladores contra autoridades, dirigentes cívicos y periodistas.
Los avasalladores atacaron a todas las personas que se
encontraban a su alrededor, «incluso atacaron a los medios de comunicación»,
reportó un periodista del canal privado DTV.
Camacho llegó hasta el predio rural «Patujú» que fue ocupado
por decenas de desconocidos el sábado, y trató de persuadirlos para visitar a
trabajadores, entre ellos niños, que permanecían retenidos y sin alimentación
por varios días.
El predio rural «Patujú» se halla localizado a seis
kilómetros al oeste de la ciudad de Montero, y sus tierras son empleadas para
el cultivo de alimentos.
Otro periodista entrevistado por la Unidad de Monitoreo de
la ANP informó que al inicio de la toma, los avasalladores agradecían la
presencia de periodistas y medios, pero tras la presencia del gobernador
Camacho, también dirigieron sus ataques contra los enviados de prensa.
Con amenazas verbales y al grito de «prensa vendida»,
hombres y mujeres que se cubrían el rostro desataron violencia antes de la
llegada de policías transportados desde la ciudad de Santa Cruz, distante a 54
kilómetros, que finalmente retomaron las tierras ocupadas.
El 28 de octubre de 2021, seis periodistas fueron
secuestrados y torturados durante varias horas en un predio rural de la
provincia Guarayos, en el departamento de Santa Cruz, y hasta el momento las
organizaciones periodísticas reclaman justicia contra los responsables de la
agresión. (Imagen Unitel)
FUENTE: ANP – UNIDAD DE MONITOREO
