El escenario energético en Bolivia vuelve a encender señales de alerta. Mientras Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció que a mediados de junio se evaluará el precio de los combustibles en el país, el aumento del petróleo en los mercados internacionales y la reaparición de filas en estaciones de servicio generan incertidumbre.
La estatal petrolera confirmó que la revisión del precio interno de gasolina y diésel dependerá de diversos factores, entre ellos el comportamiento del mercado internacional.
El vicepresidente de Operaciones de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que la decisión final corresponderá al Ministerio de Hidrocarburos y Energía de Bolivia, aunque reconoció que el alza del petróleo será una variable a considerar.
“Ante una situación de incremento sustancial de precios internacionales, esa será una variable que se va a tener”, afirmó en contacto con la agencia ANF.
Un plazo fijado por decreto
La eventual evaluación coincide con el plazo establecido en el Decreto Supremo 5516, que reemplazó al Decreto 5503 aprobado en diciembre de 2025 y fijó nuevos precios para los combustibles en Bolivia con una vigencia de seis meses.
En ese contexto, el comportamiento del mercado internacional podría influir en la decisión gubernamental sobre si mantener o ajustar los precios internos.
Daroca explicó que el incremento del petróleo ya empieza a sentirse en la compra de nuevos cargamentos de combustible.
“En los siguientes lotes que la institución irá comprando vamos a sentir el incremento”, señaló, aunque aclaró que este impacto no se trasladará de manera inmediata al consumidor.
Petróleo en alza
El anuncio de YPFB ocurre en un momento de fuerte escalada del precio del crudo debido a tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El petróleo Brent, referencia para Europa, se ubicó entre 91 y 93 dólares por barril, llegando a tocar máximos de 94,51 dólares durante la jornada. En tanto, el crudo WTI, referencia del mercado estadounidense, se situó alrededor de los 91,27 dólares, con una subida superior al 11% respecto al día anterior.
Por su parte, la canasta de la OPEP alcanzó los 90,10 dólares por barril.
El aumento del crudo tiene efectos directos en los combustibles, ya que representa el principal insumo de las refinerías. Cuando el barril sube, los costos de gasolina y diésel tienden a incrementarse en días o semanas.
Nuevos aditivos en la gasolina
En medio de cuestionamientos recientes sobre la calidad del carburante, YPFB informó que comenzó a incorporar aditivos especializados en la gasolina que se distribuye en el país, una práctica que —según la empresa— es habitual en mercados internacionales.
La estatal indicó que dispone de 17 toneladas de aditivos, entre antioxidantes y detergentes, que serán aplicados en toda la cadena de distribución del combustible.
Según la petrolera, los antioxidantes ayudan a evitar la degradación del carburante con el tiempo, mientras que los detergentes contribuyen a limpiar y proteger los sistemas de inyección de los vehículos.
Afirmó que el proceso de incorporación de estos aditivos generó una leve demora en los despachos de gasolina en Santa Cruz, situación que la empresa atribuyó a un ajuste técnico temporal.
Filas y preocupación en Tarija
En paralelo, este viernes volvieron a registrarse filas en varias estaciones de servicio de Tarija, lo que despertó preocupación entre los conductores ante una posible escasez.
Sin embargo, el gerente distrital de YPFB, Mario Pacello, aseguró que el abastecimiento está garantizado y que se continúa distribuyendo el cupo habitual de combustible a los surtidores.
Pacello explicó que el lote de gasolina que había generado cuestionamientos ya se terminó y que ahora se está distribuyendo un nuevo cargamento que fue sometido a controles técnicos más rigurosos.
Además, señaló que durante el fin de semana se aplicarán los nuevos aditivos antes de su comercialización.
Piden evitar compras excesivas
Desde el sector del transporte también llamaron a la calma. El dirigente del Transporte Libre, Luis Casso, pidió a los conductores evitar cargar combustible en exceso.
Según explicó, el abastecimiento debe priorizar a los transportistas que realizan viajes interprovinciales e interdepartamentales, quienes dependen directamente del combustible para mantener sus rutas.
En un contexto de petróleo en ascenso y presión sobre los costos de importación —especialmente en un país que importa cerca del 85% del diésel que consume— el debate sobre los precios de los combustibles vuelve a instalarse en la agenda económica nacional, con una revisión prevista para junio que podría marcar el rumbo de la política energética del país. Vía El País
