Tras 34 días de bloqueos que afectan al occidente del país, el dirigente de los panificadores de La Paz, Dandy Mallea, declaró este jueves en emergencia al sector porque los insumos esenciales para elaborar el pan de batalla (harina y levadura) no ingresan a la ciudad, mientras que el costo del quintal de harina saltó de 280 a 320 bolivianos.
A pesar de que los panificadores artesanales han aguantado durante semanas sin subir el precio de la unidad de pan (el alimento más barato de la canasta familiar), la producción cayó a la mitad en la sede de gobierno y los afiliados no pueden distribuir sus productos porque la escasez de gasolina los obliga a pasar hasta tres días haciendo fila para cargar combustible.
Mallea advierte que, si las autoridades de Gobierno y los sectores movilizados no habilitan corredores para el ingreso de insumos, los panificadores no podrán garantizar la producción de pan para la población más vulnerable, que ya sufre por la falta de alimentos y el encarecimiento de la canasta familiar. Vía Bolivisión
