El presidente Rodrigo Paz promulgó la Ley Marco de regulación de estado de excepción en Bolivia (1740) con el objetivo de fortalecer la seguridad del Estado frente a las amenazas del “narcoterrorismo”, proteger la democracia, garantizar la paz social y respaldar la actuación de las fuerzas del orden en el marco de la Constitución.
Durante su discurso, el primer mandatario sostuvo que Bolivia enfrenta una amenaza directa a la democracia y aseguró que el “narcoterrorismo” busca desestabilizar al país mediante acciones violentas. “Hoy día está en peligro la democracia, en las últimas semanas hemos visto claros ataques a ciudades y a regiones del país”, afirmó.
Además, cuestionó la presencia de grupos provenientes del Chapare en las movilizaciones registradas en La Paz y El Alto. “¿Es acaso ahora el departamento de La Paz un anexo del Chapare o están con intenciones de no permitir que los paceños, paceñas, alteños, alteñas y hombres y mujeres del altiplano, movimientos originarios, obreros y campesinos puedan crecer?”, preguntó.
Explicó que la promulgación de la norma responde a la necesidad de proteger el orden constitucional y a la mayoría de los bolivianos frente a grupos violentos. “Promulgo esta norma porque está bajo la lógica de defender a las grandes mayorías bajo aquellos que nos quieren atacar e irrumpir este proceso democrático, este proceso constitucional”, sostuvo.
El jefe de Estado también denunció la utilización de armamento en enfrentamientos recientes y cuestionó el origen de las armas utilizadas contra las fuerzas del orden. “¿De dónde vienen esos armados? ¿Quién les entregó esos fusiles? ¿De dónde ese profesionalismo para atacar a nuestras fuerzas del orden?”, manifestó.
En esa línea, afirmó que existen organizaciones que recurren a métodos violentos para alcanzar objetivos políticos. “Tenemos organizaciones que han presentado su fuerza a través de las armas y el jefe que está en el Chapare ayer dio la orden de reforzar a las fuerzas en San Julián para que la violencia sea mayor”, aseguró.
También remarcó que la nueva legislación tiene como propósito garantizar la protección de la ciudadanía y el cumplimiento de la Constitución. “Esta es una ley para proteger a los bolivianos. Esta es una ley para cumplir lo que manda la Constitución, el vivir bien y no en confrontación”, enfatizó.
Dirigiéndose a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana, pidió actuar con firmeza en el cumplimiento de la norma recientemente promulgada. “Hoy día bajo la Constitución, ustedes tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro. Tienen que actuar con firmeza, con profesionalismo, respetando derechos humanos, pero por sobre todo respetando nuestra Constitución”, indicó.
Asimismo, reiteró su convocatoria al diálogo con las organizaciones sociales y aseguró que el Gobierno mantiene abiertos los canales de concertación. “Quiero reiterar a las organizaciones sociales, les reitero la voluntad de diálogo a las instituciones que hoy día tienen justos reclamos (…) nuestra mano está extendida para seguir siempre en el diálogo, siempre en el diálogo”, manifestó.
Finalmente, lanzó la advertencia más contundente de toda su intervención al dirigirse a quienes identificó como integrantes de estructuras vinculadas al narcotráfico y la violencia. “A los violentos, a los narcoterroristas, así como cayó Marset, sus días están contados y vamos a hacer cumplir lo que manda la Constitución y la ley”, concluyó.
