La noche de ayer, el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, se pronunció ante la opinión pública y el país para denunciar que las movilizaciones anunciadas para el mes de noviembre, según afirmó, “no son pacíficas ni responden a reivindicaciones legítimas de organizaciones o ciudadanos bolivianos”.
La autoridad advirtió que estas acciones tendrían como objetivo “enfrentar a los bolivianos y provocar muerte, dolor y luto”. En ese sentido, enfatizó que el Gobierno nacional no permitirá la organización ni el desarrollo de hechos que atenten contra la seguridad y la tranquilidad de la población.
